
Un día me desperté y pregunte a mi subconsciente por que todo se suele empezar a ver por fuera y no por dentro, si la magia de un libro no esta en su portada, si no en lo mucho que nos puede hacer volar su contenido, no somos felices en una casa con fachada bonita, pues las mejores emociones se experimentan con quien vivas en ella. entonces fue ahí sentado en mi cama meditando cuando pensé "ahí que empezar a ver la vida de otra manera y no ser tan vacía, pues se debería cambiar que tal si ahora los halagos fuesen [hola que lindos sentimientos traes hoy puestos, me encanta el color de tus virtudes o un que curvas tienen tus valores] y seria así como se podría cambiar el ideal básico y erróneo de esta sociedad excluyente y racista.
Sí, sería bonito que de las personas valorásemos su interior y no la imagen que proyectan. Ya ves como somos los humanos, hacemos con un bombón lo que no somos capaces de hacer con una persona.
ResponderEliminarUn saludo desde Andalucía.