Otra historia más otra y el resultado de mis días,
un encuentro más otro y una vida vacía,
haciendo negocios con miradas y
cerrando tratos con besos,
aunque vaya por un camino el destino nos
junta por un momento,
solo príncipes de media noche.
Rescatando mí arrebatada infancia entre
lujos,
calmando mi dolor despacio con billetes y
pagos.
Señalada por ser una mujer sin razón,
por aquellos que me incitan a querer y
hacer mi labor sin darles un poco de mi corazón,
esperando turno sin razón y con la
expectativa de lo que haga,
Teniendo mi cuerpo sin alma,
te dejo un poema vuelto recuerdo envuelto
en la cama,
y si alguna vez se atrevieran a verme sin
interés alguno con una visión sub-objetiva y compleja,
veras esa princesa que llaman puta sin
nobleza,
para así no deambular por la vida,
sin que me llamen calle la revoltosa, la
perdida, la sin salida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario